La «Ley para impulsar fiscalmente la inversión en Alemania» supone un ajuste estructural de la legislación fiscal alemana. El objetivo principal es reforzar la posición de Alemania frente a la competencia internacional, reduciendo la carga fiscal efectiva y mejorando la situación de liquidez de las empresas.
Para los inversores internacionales resultan interesantes dos mecanismos fundamentales de la ley: la reducción gradual del Impuesto de Sociedades y la reintroducción de la amortización decreciente.
1. Reducción gradual del Impuesto de Sociedades (desde 2026 hasta 2032)
El Impuesto de Sociedades es regulado a nivel federal de manera uniforme:
- Hasta ahora, el tipo impositivo era del 15%.
- La nueva legislación prevé una reducción gradual del mismo hasta el 10%, que comenzará en el ejercicio fiscal de 2026 y finalizará en 2032. La reducción se llevará a cabo en etapas bien definidas de uno a dos años a lo largo de todo el período.
No obstante, a la hora de calcular la carga fiscal total en Alemania, todo inversor debe tener en cuenta también el Impuesto sobre Actividades Económicas, impuesto municipal que varía según la región (normalmente entre el 14% y el 17%). La nueva regulación de «impulso a la inversión» surte efecto exclusivamente a nivel federal, es decir, en lo relativo al Impuesto de Sociedades, pero no suprime el Impuesto sobre Actividades Económicas. Ahora bien, con la reducción del Impuesto de Sociedades lo que se pretende es reducir la carga fiscal global, que actualmente ronda el 30% y pasará a ser aproximadamente el 25% para el año 2032.
- Ventaja para los inversores: Esta programación a largo plazo ofrece a los inversores una gran seguridad en la planificación. Las empresas pueden contar con una carga fiscal en constante descenso durante la próxima década, lo que supone un aumento del rendimiento neto de los proyectos de inversión a largo plazo que se inicien hoy. En 2032, la carga fiscal resultante del Impuesto de Sociedades, llegará a un nivel de tributación bajo y competitivo a nivel internacional.
2. Gestión de la liquidez: amortización decreciente
Como complemento a la reducción del tipo impositivo, la ley incluye una medida para mejorar de forma inmediata la liquidez de las empresas: la reintroducción de la amortización decreciente para los activos muebles.
En la amortización lineal, los costes de adquisición de un activo se distribuyen en importes constantes a lo largo de su vida útil. La amortización decreciente, por el contrario, permite deducir anualmente un porcentaje fijo del valor contable residual del activo.
Esto da lugar a importes de amortización fiscal significativamente más elevados en los primeros años de uso.
- Ventaja para los inversores: Al adelantar las amortizaciones, las empresas reducen su base imponible durante la fase de inversión. Este aplazamiento temporal del pago de impuestos actúa, de hecho, como un préstamo sin intereses y libera capital para nuevas inversiones o para la fase de puesta en marcha operativa.
Si está planificando la inversión en Alemania, desde el Germany-Spain Desk de Auren podemos asesorarle sobre estas medidas y la mejor manera de llevarla a cabo.